El parquet punta de Hungría —o Chevron— es un formato que se caracteriza por su ángulo de unión, que crea una línea continua y una sensación de movimiento en el espacio. Su geometría aporta profundidad, orden y un estilo distintivo que encaja en viviendas que buscan un interiorismo sofisticado.
A diferencia de la espiga, donde las piezas se encuentran a 90°, la punta de Hungría se define por un corte preciso que puede realizarse en diferentes ángulos, siendo los más habituales 45° y 60°. Estas variaciones permiten ajustar la intensidad visual del diseño y adaptar el pavimento a la arquitectura y a la personalidad del proyecto.
En esta selección de viviendas encontrarás ejemplos donde la punta Hungría se convierte en un elemento protagonista: suelos de madera que dialogan con la luz, realzan la continuidad de los espacios y aportan un carácter único a cada interior.